lunes, 1 de junio de 2015

En mi habitación soy música. Floto alrededor de materiales que se supone que son míos. Toco con delicadeza cada partícula de oxígeno, cada rayo de luz, cada nota. De repente estoy en otro mundo, en mi mundo. Todo está lleno de colores; oscuros, claros, colores que nunca había visto. El aire me acaricia y me balancea a mi ritmo, un aire suave y dulce; no hay nada más gratificante. No soy nada, pero soy todo. Deseo quedarme eternamente aquí, soy realmente feliz, estoy completa, y es todo lo que necesito. Aquí me siento protegida, querida, especial; pertenezco a este mundo. Adoro no tener tiempo, no tener prisa. Aquí todo sucede a la vez, no hay instantes, todo es un mismo instante, todo es todo. Mi música va aflojando, y yo voy despertando. Me encuentro de nuevo en mi habitación, el tiempo vuelve a correr y ahora yo soy únicamente yo.

2 comentarios:

  1. a veces desaríamos poder quedarnos en ese estado de fluidez, de mantra permanente que nos relaja y nos muesta un camino muy diferente.
    Tu visión de el mundo es MARAVILLOSA!!
    Me gustaría poder vivir en ese momento, contigo durante toda la vida.
    <3 <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuánta razón tienes, muchas veces desearíamos desconectar para siempre, quedarnos en ese estado de relajación absoluta con el cual podemos ver las cosas más claras y como bien dices, nos muestra una forma distinta de ver el camino a seguir, pero a veces es necesario una buena sacudida de la vida para poder aplicar lo que este camino nos muestra y sobretodo aprender de ello. Me entusiasma que te guste mi visión hacia el mundo, ahora tienes que hacer que la tuya sea igualmente maravillosa.
      A mi también me gustaría poder disfrutar de un momento tan bonito como este contigo.

      Eliminar